Descubrí los baños de sonido en un momento de cambio personal, cuando sentí la necesidad de parar y encontrar más equilibrio. Lo que empezó como una experiencia íntima se transformó en una herramienta clave para mi propio bienestar.
Como persona que dirige su propio negocio, entiendo lo fácil que es vivir con altos niveles de exigencia y poco espacio para desconectar. Por eso, ofrezco experiencias accesibles y adaptadas a la vida real.