Descubrí los baños de sonido en un momento de mi vida en el que sentía que necesitaba parar de verdad...
A través del sonido encontré un espacio donde soltar tensión, conectar conmigo y descubrir una forma distinta de cuidarme. Con el tiempo, nació también el deseo de compartir esa experiencia con otras personas.
Por eso, mi enfoque nace desde un lugar muy humano y real.